Fitorex

Pérdida de grasa

Déficit, adaptaciones metabólicas, NEAT, cardio y cómo perder grasa preservando músculo.

El déficit calórico

Perder grasa requiere gastar más energía de la que ingieres de forma sostenida. Un déficit del 15–25% del mantenimiento suele ser el punto dulce: suficiente para avanzar, sin ser tan agresivo que arruine la energía, el entreno o la adherencia.

Cómo se aplica

  • Fija un déficit moderado (≈20%) y ajústalo según cambie tu peso
  • Usa la calculadora de Ritmo de peso para concretarlo

Preservar músculo en definición

Para perder grasa y no músculo, tres palancas: proteína alta (2.0–2.4 g/kg o más de masa magra), seguir entrenando fuerza pesado, y no ir demasiado rápido. El músculo es 'caro' de mantener; dale al cuerpo razones (estímulo y proteína) para conservarlo.

Cómo se aplica

  • Sube la proteína en déficit (2.0–2.4 g/kg)
  • Mantén las cargas: no cambies a 'pesos ligeros y muchas reps'

Ritmo de pérdida

Perder ~0.5–1% del peso corporal por semana equilibra velocidad y retención de músculo. Más rápido aumenta la pérdida de masa magra, el hambre y el riesgo de recuperar todo. Cuanto más magro estás, más despacio conviene ir.

Cómo se aplica

  • Apunta a 0.5–1%/semana; más magro → más lento
  • Si pierdes fuerza y masa rápido, modera el déficit

Adaptación metabólica

En déficit prolongado el gasto baja: menos NEAT (movimiento espontáneo), ajustes hormonales (tiroides, leptina) y menos peso que mover. Es una respuesta normal, no 'daño metabólico'. Se gestiona con paciencia, diet breaks y sin eternizar los déficits.

Cómo se aplica

  • Espera que el progreso se frene; ajusta calorías o actividad
  • Programa descansos de dieta en mantenimiento cada varias semanas

NEAT: el gigante olvidado

El NEAT (termogénesis por actividad no deportiva: caminar, gesticular, moverse) puede variar cientos de kcal al día y suele bajar en déficit sin que te des cuenta. Vigilar los pasos diarios es una de las herramientas más potentes y baratas.

Cómo se aplica

  • Fija un objetivo de pasos y mantenlo en déficit
  • Muévete a lo largo del día, no solo en el entreno

Hambre y saciedad

El hambre sube en déficit; gestionarla es media batalla. La proteína, la fibra, los alimentos voluminosos y poco densos (verduras, fruta, papa), dormir bien y beber agua ayudan a comer menos calorías sin pasar hambre extrema.

Cómo se aplica

  • Prioriza proteína, verduras y alimentos saciantes por volumen
  • Cuida el sueño: dormir poco dispara el apetito

Cardio para perder grasa

El cardio ayuda a crear déficit, pero no es imprescindible ni mágico: no 'quema la grasa localizada' ni sudar más significa perder más grasa. Úsalo como herramienta para gastar energía y por salud cardiovascular, combinándolo con la dieta.

Cómo se aplica

  • Añade cardio para aumentar el gasto, no para 'compensar' comidas
  • Zona 2 para volumen + algo de alta intensidad; ve Zonas FC

Mesetas y descansos de dieta

Estancarse es normal: baja el gasto y a veces el registro se relaja. Antes de recortar más, revisa la adherencia real. Los diet breaks (1–2 semanas en mantenimiento) alivian la adaptación y la fatiga mental sin frenar mucho el progreso global.

Cómo se aplica

  • Ante una meseta, revisa porciones y actividad antes de recortar
  • Usa descansos en mantenimiento para sostener déficits largos

Mantener lo perdido

La mayoría recupera el peso: el verdadero éxito es el mantenimiento. Transición gradual a mantenimiento, seguir con proteína alta, entrenar fuerza y monitorizar sin obsesión. Perder es un proyecto de meses; mantener es de por vida.

Cómo se aplica

  • Sube calorías poco a poco al llegar a tu objetivo
  • Mantén los hábitos que te funcionaron: no vuelvas a empezar de cero